Study 1 – Spanish

Rev. Yakelin Santos

Ilustración por Nicole Espejo,
Iglesia cristiana de Springfield en Virginia.

Porción bíblica – Juan 15: 1-12

Acerca del texto
La porción que sirve como base a la lección para el día de hoy es parte del ciclo de afirmaciones que Jesús hace sobre sí mismo: “Yo soy”. En este caso, la afirmación es “Yo soy la vid verdadera”. A su vez, esta alegoría de la vid, está insertada en lo que los estudiosos han llamado los discursos de despedida de Jesús (Juan 14-16). Justo en el capítulo previo a la porción que hoy consideramos e igualmente a raíz de otro “Yo soy” (el camino y la verdad y la vida), Jesús presenta a sus discípulos la relación que Jesús mismo tiene con su Padre: “Creedme, que yo soy en el Padre y el Padre en mí” (Juan 14: 11 a-b). Es decir, Jesús explica que el Uno permanece desde siempre en el Otro.

A lo largo de la alegoría de la vid, Jesús hace dos invitaciones. En primer lugar nos invita a permanecer en El y a llevar fruto; en segundo, nos crea consciencia de la futilidad de estar separados de El ya que “separados de mí nada podeis hacer”. De igual forma, la porción termina con una doble cláusula. Primero aclara en qué consiste el permanecer en Jesús y luego esta aclaración la convierte en un mandamiento: “que os ameis unos a otros como yo os he amado” (Juan 15:12). El amor es el elemento que nos permite estar vinculados a Dios. El amor es la esencia de cómo Jesús permanecía en su Padre: “…porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” (Juan 17:24d). De la misma manera que el amor afirmó una relación de mutua permanencia entre la Vid y su Padre, crea una similar relación entre quien es la Vid y quienes somos los pámpanos.

La relación entre permanecer y amar queda del todo clarificada “Como el Padre me ha amado, así también os he amado; permaneced en mi amor” (Juan 15:9). Fue el amor lo que llevó a Jesús a levantarse en el madero, al igual que se levanta la vid en el madero que la sostiene.

 

Reflexiones acerca del texto para el día de hoy
Aunque la relación del ser humano con Dios es personal, de ninguna forma es individual. Nuestro amor hacia Dios tiene que verse plasmado en nuestro amor hacia el prójimo. El decálogo tiene igual cantidad de mandamientos relacionados con Dios que los relacionados con el prójimo. Nuestra relación con nuestro prójimo es un reflejo de nuestra relación con Dios; “… como en el cielo, así también en la tierra”. La falta del ejercicio del amor, nos separa de quien es la Vid y de quien separados, nada podemos hacer.

Aunque la palabra odio, es en términos técnicos el antónimo de la palabra amor, en términos prácticos el egoísmo es lo opuesto al amor. Hoy día el egoísmo solapado al igual que el evidente se ha entronado. Como si fuera una especie de gula emocional, con frecuencia buscamos cómo imponer lo que “yo quiero”. Recordemos que los tres grandes escándalos de la iglesia cristiana temprana estuvieron vinculados al egoísmo y al desamor (Ananías y Safira, Hechos 5: 1-11; distribución diaria a las viudas, Hechos 6:1; Simón el mago, Hechos 8: 9-21).

Hoy día vivimos en una sociedad que subraya al egoísmo afirmando el amor como una fuerza débil u obsoleta. Muchos de los líderes, en todas las esferas, parecen ufanarse en sus palabras y acciones contrarias al amor. Caemos en una trampa si pensamos en ésa, como la forma correcta de desempeñarnos. Cada vez que nuestro espíritu, palabras o acciones van en contra del amor, equivale a un intento de estar separados de la Vid verdadera y separados de quien es la Vid verdadera, nada podemos hacer.

 

Preguntas para le reflexión y la discusión

  1. ¿Cómo puedo responder en amor cundo no estoy siendo tratado con amor?
  2. ¿Cómo puedo demostrar amor a: mi hijo/a rebelde, el/la hermano/a de la congregación con un estilo de adoración dramáticamente diferente al mío, alguien de partido político opuesto, mi vecino/a insolente, el/la compañero/a de trabajo irrespetuoso/a?
  3. ¿Cuáles son otras áreas donde se me hace particularmente difícil “permanecer en el Señor”?
  4. Adicional a la metáfora (ejemplo) de la vid, ¿en qué otros ejemplos puedes pensar que te ayuden a ver/entender cómo debemos permanecer en el Señor?
  5. ¿Qué conceptos en las secciones de esta lección Acerca del texto y Reflexiones acerca del texto para el día de hoy han captado tu atención en forma particular? ¿Por qué?
  6. ¿Cómo compara o contrasta el concepto de “permaneced en mí” que tenías previo a la clase con el que tienes a raíz de la discusión en clase?
  7. ¿Cómo interpretas la ilustración que acompaña esta lección? ¿Habías pensado en esta metáfora antes? ¿Crees que el pámpano está igualmente crucificado? Repasa lo que el escritor de la carta a los Gálatas piensa al respecto (2:20). ¿Cómo este verso enfoca el concepto de “permaneced en mí”?